Visitar la Gran Muralla China es certificar que aquel que algún día la incluyó en el listado de maravilla del mundo tenía todas las razones posibles para hacerlo.

Su construcción llevó más de 2000 años y se calcula que empleó a casi 10 millones de trabajadores. Inicialmente se creía que su longitud era de 10 mil kilómetros, pero a lo largo de los años se han ido encontrando vestigios que permiten calcular su extensión en mas de 20 mil (va desde la frontera con Corea hasta el desierto de Gobi, límite con Mongolia).

Gran Muralla China

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Gran Muralla China

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Caminar sus pasarelas es de un romanticismo literario que se conmueve. Imaginar a miles de personas, hace miles de años trabajar hasta morir para levantar un sistema defensivo, el único que supuestamente se ve desde la luna, es algo abrumador. Y sólo cuando se está allí arriba, mirando como se pierde serpentenado cientos de kilómetros adelante, se dimensiona su absoluta espectacularidad.




INFO PRACTICA

La visita a la Muralla suele hacerse desde Beijing (aunque es posible ir a otras áreas) y hay ciertos tramos que pueden visitarse con facilidad por el día tales como Badaling, Mutianyú (a unos 70 Kms) y Jinsshaling y Simatai (entre 120 y 140kms).

Badaling: Es un parte reconstruida y por su fácil acceso la más visitada por toures y gente que tiene poco tempo. Como está siempre repleta puede resultar complicado recorrerla con tranquilidad. 

Para llegar en transporte público hay que tomar el bus nro. 877 (es directo y cuesta 12 CNY) en Deshengmen Arrow Tower y bajarse en la entrada al parque (el acceso cuesta 40 CNY y 25 con tarjeta de estudiante). Otra opción es tomar un tren desde la Estación Norte (Beijingbei).

Mutianyu: Si uno anda con poco tiempo como teníamos nosotros, es una buena opción. De fácil acceso desde Beijing (1 hora y media de bus para recorrer los 70 kms que la separan de la capital), es un tramo bien mantenido y si bien es turístico, no recibe la cantidad de gente que va hasta Badaling. Nosotros fuimos un día por la mañana y la verdad que no nos cruzamos con casi nadie. El lugar estaba prácticamente desierto y laorecorrimos de punta a punta caminando, aunque también se puede subir en telesférico o telesilla.

Se puede llegar en bus público saliendo desde la estación de Dongzhimen. Hay un servicio directo que sólo funciona en verano y llega hasta la entrada del parque (Nros. 867) y sino están el 916 Express (prestar atención y subir el directo porque el servicio regular es larguísimo) o el 980 hasta la parada Huairou donde se puede negociar un taxi compartido hasta el parque (a nosotros nos costó 15 CNY p/persona). El acceso a la Muralla cuesta 40 CNY y 25 con tarjeta de estudiante de hasta 24 años).

Huanghua Cheng: es un tramo de la muralla que se encuentra desmoronado y sin alterar, sin duda el mayor de sus encantos. Está suspendida sobre un lago artificial y es de las zonas menos visitadas. Como está conectada con Mutianyú, para llegar hasta allí se pueden tomar los mismos buses (916 express o 980) desde la parada de Dongzhimen hasta Huairou y luego hacer trasbordo con el que lleva hasta Shuichangcheng. Actualmente la sección esta oficialmente cerrada aunque se puede visitar mediante los accesos que han habilitado la gente local (en general hemos leído que se les paga unos 3 CNY).

Simatai y Jinshanling: Aparentemente el tramo entre Simatai y Jinshanling es uno de los más escarpados y complicados de recorrer, aunque sus espectaculares vistas son una recompensa más que justa. Es la opción más interesante para los que estén interesados en hacer trekkings ya que se recorren unos 13 kilómetros desde un lado al otro.

Para llegar en bus público hay que tomar el Nro. 980 desde la parada de Dongzhimen. En verano el servicio lleva directamente hasta Jinshanling y el resto del año hay que bajar en Miyun y luego arreglar un taxi hasta Jinshanling. Una vez allí caminar en sentido Simatai, desde donde se podrá pegar la vuelta hasta Beijing.

Un comentario en “LA SOBERBIA MURALLA CHINA”

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