Después de cinco días viajando por el Desierto de Gobi en Mongolia, nuestro guía decidió que era tiempo de vivir una verdadera experiencia local y nos llevó a compartir un día y su correspondiente noche con una familia nómada, virgen de turistas.

Con la distancia pero la calidez del paisano, un matrimonio, su hijo menor y una simpática nietita nos agasajaron con entrañas de cabra recién carneada, vodka de caballo, litros de arak (leche de caballo fermentada) y galletitas de queso y nos observaron -ojos a media asta- con un respeto tan solemne que le ganó la pulseada a su probable curiosidad.

Familia nomade Desierto de Gobi

Con el festín servido.
Arak. bebida de leche de caballo fermentada.
Arak. bebida de leche de caballo fermentada.
Queso de cabra y cuajo (es como un queso untable)
Queso de cabra y cuajo (es como un queso untable).
Entrañas de cabra. Morcilla, corazón, tripa gorda. Esta tanda costó bastante.
Entrañas de cabra. Morcilla, corazón, tripa gorda. Esta tanda costó bastante.
Nuestro anfitrión vistiendo el Deel, típico atuendo Mongol.
Nuestro anfitrión vistiendo el Deel, típico atuendo Mongol.

Aunque parezca raro, aún hoy el nomadismo es moneda corriente en Mongolia y gran parte de su población migra junto al ganado, hasta cuatro veces el año en búsqueda de buenos lugares de pastoreo. A lo largo del viaje nos preguntábamos como funciona la movilización. El aspecto práctico de la movida no dejaba de darnos vuelta por la cabeza: ¿a donde van?, ¿cómo eligen el lugar?, ¿el que llega primero se asienta?, ¿qué pasa con los animales?.

Las respuestas a nuestras incógnitas llegaron de a poco. A cuenta gotas el patriarca de la familia explicó que en la zona semi desértica de Gobi, la migración se da cuando los pastos comienzan a ralear y que las reglas a observar, si bien nunca han sido escritas, son ampliamente conocidas. Levantar todo vestigio de humanidad y dejar el sitio tal como se lo encontró es vital. Cuidar el ganado, tanto propio como ajeno, y vivir en comunión con el entorno es para éstos señores ley suprema.

Familia nomade Desierto de Gobi

Familia nomade Desierto de Gobi

Familia nomade Desierto de Gobi

Familia nomade Desierto de Gobi

La vivienda característica donde nos alojamos se denomina Ger. Es una suerte de tienda circular cuyas paredes son unos paneles unidos entre si y coronados por un fuelle de madera (el centro del techo) sobre el cual se enganchan los palos que darán forma a la estructura. Originariamente se utilizaban pieles de animal para cubrirlo pero actualmente tienen unas fundas sintéticas muy duraderas y eficientes a la hora de mantener el calor dentro y el fresquete fuera.

Ger Mongolia

Familia nomade Desierto de Gobi

La puerta del Ger, generalmente de color naranja, apunta al sur y el mobiliario suele estar pintado con motivos que nos recordaron mucho al fileteado porteño. Casi siempre hay dos estructuras. Una pequeña donde se levanta la cocina y una mayor donde de se dan las actividades de día y por la noche se duerme.

Ger

Las familias con niños en edad escolar suelen establecer un Ger en los pueblitos cercanos donde algún abuelo se encargara de criarlos hasta que alcancen la edad de terminar el colegio y volver al campo para trabajar.

En la zona del desierto el agua es un bien absolutamente escaso y para abastecerse los nómades deben acercarse a las aldeas cercanas donde hay bombas municipales y duchas públicas. En un asentamiento típico nómade el baño no existe (a las matas muchachos), el aseo personal se limita a peine y cepillo de dientes en seco y la ropa se usa hasta que se descarta.

Esa noche el suelo fue la cama. Generosamente la familia nos cedió el lugar y las mantas donde duermen y por una vez nosotros, los turistas con más pertenencias en una mochila que ellos en toda su vivienda, habitamos el palacio.

Ger familia nomade

Por a mañana pudimos verlos en plena faena y por un rato compartir su realidad, tan intuitiva para ellos y tan ajena para nosotros. Nos fuimos habiendo arreado ganado, ordeñado cabras y probado gastronomía de alto riesgo. Nos  fuimos habiendo experimentado charlas de silencios llenos de comunicación. Nos fuimos llenos de gratitud y asombro. Nos fuimos queriendo quedarnos.

Nos fuimos queriendo volver.

INFO PRACTICA:

  • Nosotros contratamos un conductor (Bayer) y una guía (Sarah) que hablaba perfecto Ingles con Top Tours Mongolia. Ellos se encargaban de gestionar el alojamiento en Gers que suelen recibir turistas, pero por una noche decidieron llevarnos a vivir una auténtica experiencia nómade y luego de una serie de intentos fallidos lograron que ésta familia nos recibiera.
  • Hay que estar preparados para el el agasajo gastronómico (ensayar cara de ¡que rico! antes de viajar porque se la va a necesitar). 
  • No olvidarse de llevar pastillas de Loperamida para enfrentar eventuales problemas estomacales y kilómetros de papel higiénico.
  • Por la noche la temperatura baja muchísimo y las familias no suelen tener mantas de sobra, por lo que recomendamos alquilar (en nuestro caso lo hicimos con la agencia) bolsas de dormir.

3 thoughts on “Experiencia nómade en el Desierto de Gobi”

  1. No paro de sorprenderme, amigos, de la inmensidad de vivencias adquiridas en este magnifico viajazo. Me pone eternamente feliz leerlos disfrutar!

  2. me muero! que ajeno se ve todo. Genios de la vida que pueden vivirlo!
    mori con el agasajo gastronomicoooo! ayyy jaja
    besos

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