Arrancamos el día corriendo. Patitas ágiles diría mi madre. Caminamos dando saltitos, un poco suspendidos por la emoción, otro tanto para ser puntuales.

No todos los días uno tiene la suerte de caminar sobre un glaciar y menos que menos en Islandia. No todos los días el sol se adueña del cielo con tanto egoísmo que lo hace suyo; sólo suyo y nada más que suyo.

Muy cerca de Skogar al sur de Islandia, es posible acceder caminando a Sólheimajökull, una de las lenguas del Glaciar Mýrdalsjökullel famoso no sólo por ser uno de los más grandes de la isla, sino por albergar debajo de sus gélidas capas al Katla, un volcán que por su inminente actividad mantiene en alerta al mundo entero.

Hasta allí llegamos con una exitación nivel navidad antes de abrir los regalos. La gente de ARCANUM nos recibió con toda la onda y con ellos salimos a una excursión de casi tres horas A-LU-CI-NAN-TE.

    Con nuestro guía Lukas, camino a la base desde donde comenzaríamos a subir.

                                        Breve introducción y explicaciones antes de empezar.

El paisaje del Sólheimajökull es verdaderamente impactante y por momentos parece mentira que semejante lección de geología esté frente a nosotros.

En general cuando uno piensa en glaciares se imagina grandes masas de color azul o en su defecto blanco. El caso con ésta preciosa mole, es que desde tiempos inmemoriales gran cantidad de ceniza volcánica se ha ido recostando sobre el hielo y poco a poco le fue dando ese particular aspecto a veces negro, otras tantas marmolado.

                                            Con Andrei, otro de los chicos de ARCANUM

Grietas de hielo, corrientes de agua helada, formaciones de piedra pómez, arena y cenizas. Nada de esto es normal para nosotros simple mortales. Si no fuera porque había que estar atentos y tranquilos, hubieramos saltado, corrido y gritado cual vikingos hiper exitados.


  • ARCANUM ofrece caminatas diarias en idioma Inglés, siempre que el tiempo lo permita. La oficina se encuentra junto al café justo donde termina la Ruta 221, una pequeña ramificación de la Ruta Circular entre Skogar y Vik. (GPS N63 31.809 W19 22.213)

  • Los toures durante entre 2 y 3 hrs y si bien no son particularmente exigentes, es necesario un mínimo de estado físico para para realizarlos (llevar un paso tranquilo pero firme). A NOSOTROS NOS PARECIÓ UNA EXPERIENCIA MUY COPADA y la super recomendamos.

  • Es requisito llevar abrigo y zapatos de trekking. Nosotros tuvimos suerte y el día estaba divino, pero con mal clima imaginamos que la experiencia puede ser un poco menos cómoda.

  • Como además es necesario probarse crampones y firmar algunos documentos, recomendamos llegar al Trailer con una media hora de anticipación

  • El Acceso a la base del Glaciar es libre y por ende es posible subir sin guía. Nosotros personalmente NO recomendamos hacerlo por sus propios medios a quienes no tengan experiencia en las caminatas sobre este tipo de terreno, ni a quienes no cuenten con el equipamiento necesario para hacerlo con seguridad.

2 thoughts on “ERASE UNA VEZ UN NEGRO GLACIAR.”

  1. Para cuando el libro Dos Pasaportes con todas esas fotos para mi mesa del living?
    Todo lindo y uds . MAS!! BESO

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